
Hola, muchas mamás comentamos en el parque sobre lo que comen o no comen nuestros hijos. Alguna mamá me ha comentado que a su niño o niña no le gustaba la tortilla francesa que es básicamente una de las primeras comidas solidas que prueba un bebé.
Pues un truco que funciona bastante bien es echarle un poco de leche y batirlo con el huevo y muy muy poca sal (de hecho no es necesario echarles sal ya que los bebés no tienen preferencia por lo salado o dulce). Yo siempre recomiendo que prueben este truco con los bebés que han mostrado poca gana de comer la tortilla francesa, veréis que la segunda vez les gustará porque el sabor es mucho más suave. Bastante tienen los pobres con que tengan que comer solido, como para pasarle de los purés a comida de verdad así como así, sin un paso intermedio. Además la tortilla hecha de esta forma sale más esponjosa.
También es una manera ideal de iniciarles al tenedor, pinchándoles los trocitos y dejando el tenedor en el plato para que se lo lleven ellos a la boca (hay que esperar hasta más o menos los 16 meses, ya que antes no atinan mucho a la hora de encontrar la boca, jeje, pero paciencia con ellos). Ya veréis como la próxima vez van a estar encantados al ver que hay tortilla de cena. Dato importante: no se puede dar más de 3 huevos por semana (no más de 4 desde luego) a los niños pequeños.
Respecto a las temidas verduras que cuando empiezan a comerlas no tenemos maneras suficientes para dárselas en platos diferentes, aquí otro truco. Una forma de darles verdura muy sana a nuestros peques es con los pimientos rojos asados. El principal componente del pimiento es al agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una hortaliza con un bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra y, en cuanto a su contenido en vitaminas, los pimientos son muy ricos en vitamina C, (de ahí el darles los rojos, son los que más vitamina C tienen). De hecho, llegan a contener más del doble de la que se encuentra en frutas como la naranja o las fresas. Tenéis que dárselo en trocitos (después de haber quitado la piel claro), con un poco de aceitito por encima y que vayan probando esta nueva verdura que les va a aportar tanto.Eso sí, no os asustéis si en su caquita salgan trocitos de pimiento rojo, es muy común cuando empiezan a comer comida solida (yo algún día vi hasta garbanzos enteros, jeje).
No os olvidéis que el exceso de sal en la dieta del pequeño puede ocasionar problemas de presión arterial cuando esté grande. Además los alimentos sin adición de sal contienen de por sí sodio así que ni siquiera hace falta añadir más. Nos os paséis con los alimentos que contienen mucha sal.
Espero que os hayan gustado estos dos trucos.
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